Ley de Educación: Revés a Robles
Las pasiones atolondradas de BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, de gobernar Oaxaca, han estado cifradas en mucho, en la complicidad con los grupos radicales de la Sección 22. Hay que entender pues los aspavientos del diputado del Partido del Trabajo (PT), RAFAEL ARELLANES CABALLERO y del perredista JESÚS LÓPEZ RODRÍGUEZ, de estar en contra de la aprobación de la Ley Estatal de Educación, pues a su parecer, el método fue inadecuado, además, de que su partido –el de ambos- se opuso a la reforma educativa por ser una reforma de carácter laboral y persecutoria, según ellos. Hay fuentes que aseguran que ambos están muy molestos pues no les convidaron del banquete del famoso “pago por evento”. Ambos están embarcados en la aventura de ROBLES MONTOYA.
Pero veamos un poco de la historia de ARELLANES CABALLERO. Chiapaneco de nacimiento y ahora un controvertido representante popular del PT en el Congreso oaxaqueño. Hasta el 2012 era un perfecto desconocido. Llegó a la entidad como representante personal del dirigente nacional de dicho partido: ALBERTO ANAYA GUTIÉRREZ. Sin embargo, a poco enseñó el cobre. Cuando se definió la lista de un aspirante por la vía plurinominal, dejó fuera a los petistas que han militado en dicho partido. Se auto-asignó –obvio, con la venia de ANAYA GUTIÉRREZ- la posición única, por lo que pasó sin tocar baranda a la actual legislatura.
Cuando el Partido de la Revolución Democrática (PRD), luego de una agitada y complicada reunión de Consejo Político, optó por llevar como candidato a JOSÉ ANTONIO ESTEFAN GARFIAS, uno de los primeros en adherirse a dicha nominación fue el diputado del PT. Es más, en una de las páginas publicitarias de ESTEFAN GARFIAS aparecían el mismo ANAYA GUTIÉRREZ y ARELLANES CABALLERO. Pero como mercenario de la política, el primero le dio la vuelta y validó la candidatura de BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, a la gubernatura, poniendo en entredicho su postura legal en la coalición “Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca” (CREO), que formaron en principio, PRD-PAN-PT.
Cauto, ARELLANES CABALLERO no se quiso chamuscar y anunció prácticamente su renuncia al PT. Pero no pudo. Las complicidades son tan fuertes, que lo metieron al aro. Hoy, el diputado local petista, es un férreo defensor de las causas del candidato ROBLES MONTOYA y de sus cómplices, algunos grupos del magisterio, con cuyo golpeteo pretende ganar la gubernatura. (JPA)

